Dos años en Asia

Me resisto a creer en los blogs. En cierto modo, soy de aquellos a los que le gusta encontrar el conocimiento en bibliotecas polvorientas y en pequeños periódicos que nadie lee. Quiero creer que la reflexión, el conocimiento, son producto de muchas generaciones estrujándose el cerebro, y no de una noche de alcohol en la que uno decide sentarse delante del ordenador y escribir lo que le pasa por la cabeza. Estoy absolutamente convencido de que no me voy a morir de hambre y de que seguirá habiendo periódicos en el futuro en los que escribir y en los que sumergirse.
El otro día cayó en mis manos "La Jornada Tribuna de Macau", un encantador periódico de 12 páginas, local entre los locales, dirigido a la colonia portuguesa de Macao, que está escrito con el mismo cariño y la misma profesionalidad que el "New York Times". Al fin y al cabo, lo único que le exijo a un periódico es que me cuente, en el tiempo que tengo para leerme el café y cogerme el autobús para ir a la oficina, porqué el mundo de hoy es diferente que el de ayer. En eso si estoy dispuesto a gastarme un euro, y creo que no es demasiado.
Y entre estas reflexiones, y buscando "Dyer Maker" de Led Zeppelin en antiguos cedés, me encontré una foto que me hice en Kuala Lumpur al mes de llegar a Asia. Y es que, el pasado día 11, cumplí mis dos primeros años en la tierra más maravillosa del mundo. Y con lágrimas en los ojos me bebí un whisky a la salud de todos los que me han ayudado en el camino. Empezando por mi padre, que creía que me venía a vivir entre los camellos del desierto, y mi mujer, que dejó un buen trabajo de despacho y viajes a Bruselas por seguir mi sueño chino.
...Sin embargo, no pueden faltar las gracias a Alfonso Rojo, que me dijo una tarde de hace tres o cuatro años: "si quieres ser corresponsal, cógete un avión y vete a Hong Kong". Pues aquí estoy, maestro.


0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home