lunes, octubre 24, 2005

Un hispano en la Corte del Gran Khan

Bueno, pues es la verdad es que me he mudado completamente. A partir de ahora, seguimos juntos en http://blogs.periodistadigital.com/grankhan.php.

Millones de gracias por estar ahí...

domingo, septiembre 11, 2005

Una noche en un "ryokan"


Tengo que actualizar ésto más a menudo. Estoy pendiente de que el blog sea otra cosa, pero eso puedo tardar unos días aún. A la espera de la gran sorpresa que espero daros, os cuento que estoy nada menos que en el Imperio del Sol Naciente.

Llegué hace unas semanas, a llevar a cabo unas coberturas para EFE. Japón es increible, un país de gente preparada, culta, metódica, que son capaces de llevar a cabo con éxito cualquier tarea. La noche de Tokio, las danzas tradicionales en el parque de Ueno, las noches de Roppongi las luces de Shibuya no pueden sino deslumbrar.

Pero no nos engañemos, lo mejor de Japón no son ni los trenes balas ni las películas de samuráis. Es el sushi. En los últimos tres días he comido sushi en decenas de ocasiones. Me siento ver pasar el pescado fresco en la cinta y soy incapaz de parar.

Anocher decidí dormir en un "ryokan", un establecimiento tradicional japonés, en el que el suelo es de tatami y se duerme a ras del suelo. Creo que voy a empezar a pensar ponerme una cama así en casa... Mi espalda me lo agradecedía.

lunes, agosto 29, 2005

Corresponsal en Nueva Zelanda

La Agencia EFE me ha ofrecido hoy ser corresponsal en Nueva Zelanda. Parece una broma, pero es totalmente cierto. Si quiero, me puedo ir a vivir a Auckland, pero la verdad es que no parece un destino excesivamente apasionante desde el punto de vista informativo. Pero si alguna vez escribo un libro, creo que podría ser una buena anécdota para un personaje tipo Andy Kaufman.

Por el contrario, el domingo me voy a Japón, unos 20 días. En principio, estaré en Nagoya, donde cubriré las últimas semanas de la exposición universal de Aichi, pero ire dos o tres días a Tokio. Allí tengo un buen amigo, japonés, que fue el primer periodista que entró en el parlamento serbio tras la caída de Milosevic. Al menos eso dice.

Hasta entonces, estoy en casa con Pierre Mouillet, un buen amigo mio, viejo colega de cuando vivía en Francia que ahora que es... inspector de hacienda, tiene dinero y se lo gasta viajando por China...

viernes, agosto 26, 2005

Pável





Nunca he sabido si Pavel es nombre ruso o polaco o quizá, de una isla perdida en el archipiélago de las Salomón. Ahora, si sé que tengo un gran amigo que se llama Pavel. Pável Gómez, periodista brillante, experto en política de defensa, guardasellos de la memoria e su amado Diario 16. Pavel, que tras años de darle a la tecla, acaba de pasarse al mundo de las camisas de gemelos - y se enorgullece de ello - y acaba de abrir su blog: piedefoto.blogspot.com.

Este trabajo tiene días malos. Muchos. A veces porque no hay forma de llegar al cierre - como en las películas - o porque no te sientes motivado. Como todos, tengo días en los que me gustaría dejar todo ésto, hacer caso al sentido común, ponerme también una camisa de gemelos y meterme a algo menos exótico, ergo funcionario de la Comisión Europea. En esos días, le pongo un email a Pavel que, con sus respuestas tipo "si quieres triunfar en este trabajo ya sabes lo que tienes que hacer" me hace volver al buen camino. O sea, al nuestro.

Pues eso, socio, gracias y bienvenido a la blogosfera.

Acabo de terminar el libro de Woodward sobre Garganta Profunda. Me lo he terminado en dos viajes de metro camino del aeropuerto. Y no es que yo lea muy rápido. Es que no merece más tiempo. Hay gente que se empeña en estirar tanto su propio mito que lo rompe.

Si tienes un fin de semana largo para leer, mucho mejor hincarle el diente a "The Harmony Silk Factory", una novela histórica publicada por el joven novelista Tash Aw sobre la vida y las relaciones raciales en la Malasia de los años 30. Una delicia. (En la foto, el legendario Stammford Raffles firmando el contrato de compraventa de lo que luego resultó ser Singapur)

viernes, agosto 19, 2005

Obsesiones orientales


Cada uno tiene sus obsesiones. La mía, desde que empecé en ésto del periodismo, hace casi ocho años, siempre ha sido la misma: publicar en el International Herald Tribune.

De algún modo, toda mi carrera, desde que comencé escribiendo para el diario "Las Provincias" ha estado enfocada a un mismo objetivo. Ver mi nombre en las páginas del Trib. Durante años fantaseé con la posibilidad de escribir un reportaje para ellos, quizá una crónica de color. Ahora, lo que me pasó hace dos días sobrepasó mis fantasías.

Tras varios meses de trabajo, el pasado jueves me desperté abriendo la sección de opinión del International Herald Tribune con un artículo - sobre las relaciones entre el Vaticano y China - que ocupaba media página. Y ahí estaba, al lado del nombre de los directores del periódico, en letra 14, mi nombre.

El artículo está disponible en http://www.iht.com/articles/2005/08/17/opinion/edpedrosa.php.

Más cosas. Al final, mi reportaje sobre la cocina de Sichuan se convirtió en una experiencia gastronómica sensacional. A falta de carne de cerdo me puse ciego de carne de rana - no de ancas - bañadas en vino de arroz chino y salsa picante de Sichuan y semillas de guindilla.

Si un ingrediente no puede faltar en mi vida, es la pimienta roja. Nada tiene sabor sin ella... ¿O sí?

martes, agosto 16, 2005

La cultura del té


Estoy empezando a darme cuenta de que los blogs reflejan muy bien el estado de la persona que lo escribe. No acabo de acostumbrarme a estas lluvias torrenciales repentinas, y duermo poco. Y por eso, cansado e insomne, bebo té. Lógica estúpida la de este tipo, pensaréis. Bueno, en Asia, no del todo...

En esta parte del mundo, el té lo es todo. En torno a él gira la vida social, los grandes negocios y las uniones familiares. Leo en la revista "China Business" que este país produce 810.000 toneladas de té al año y sus exportaciones ascienden a 347 millones de dólares, lo cuál no me parece demasiado. A pesar de que durante un tiempo las grandes multinacionales norteamericanas han intentado invadir Asia con Starbuck's y Pacific Coffee, los asiáticos siguen prefiriendo su té de oolong, de pu'er o de jazmín al infame "capuccino short", que además casi nunca cuesta menos de tres euros (algo que, en muchos países, es una fortuna). Las ciudades del interior de China se están llenando de casas de té "new-age" que intentan que el tomarse una taza de té sea casi una experiencia mística. En el Museo del Té, en Hong Kong, todas las semanas hay degustaciones en torno a grupos de música tradicional china.

Salgo ahora a hacer un reportaje. En la provincia de Sichuan, en el delta del Rïo Perla, se ha declarado una epidemia del virus "estreptococo suis", que se transmite a los humanos a través de la carne de cerdo. Lo más triste es que la Sichuan, una de mis favoritas, es una de las cocinas más sabrosas de China, y está basada, en parte, en la carne de cerdo. Por ello, voy a entrevistar a una serie de chefs de Alta Cocina china - ya os hablaré de ellos en otro momento - para que me expliquen qué otras variedades de cocina Sichuan existen, y a cuáles hay que asirse en esta situación. El drama de ser un sibarita.

lunes, agosto 15, 2005

Hazañas bélicas


Acabo de pasar por el edificio del Consejo Legislativo de Hong Kong, el único parlamento regional de China cuyos miembros (bueno, la mitad de ellos) son elegidos democráticamente por los ciudadanos. Hace sesenta y pocos años, ese viejo edificio colonial, hoy hermoso y elegante, se vio convertido un centro de tortura donde los militares japoneses aterrorizaban hasta la muerte a los prisioneros aliados.

Y es que ahora, en que se cumplen 60 años de la rendición de las tropas japonesas, pocos en Hong Kong quieren acordarse de la guerra. Durante los años de ocupación, los nipones sembraron la colonia de serpientes venenosas con el único objetivo de exterminar a su población, llenaron el barrio de Wanchai de prostíbulos militares y trabajaron duro por destruir el estilo de vida de sus habitantes.

Historias parecidas a ésta se pueden encontrar en Filipinas, en Singapur, en Burma. Para China, donde el odio al pasado militarista japonés se lleva tan dentro, Tokio debe tomarse en serio la manera en que recuerda su paso por la Segunda Guerra Mundial. Hasta que no de pasos firmes y pida perdón de manera sincera (lo hace cada pocos meses y hoy lo volvió a intentar Koizumi, pero casi nadie se toma en serio sus disculpas), las relaciones - comerciales, militares o de cualquier tipo - entre ambas potencias seguirán estando tomadas por la crispación.